¿Por qué la
memoria
salva vidas?
La Memoria Salva Vidas
En 1575 ocurrió un terremoto y un “riñihuazo” que taponeó el río San Pedro y lamentablemente fallecieron 1200 mapuche.
Tras el 22 de mayo de 1960, el ingeniero Raúl Sáez activó su memoria y recordó que 385 años antes había ocurrido ese gran desastre. Ese ejercicio de memoria permitió que cientos de paleros y mujeres fueran al riñihue a controlar un aluvión que amenazaba a Valdivia. Esa memoria, salvó vidas.

Ahora a 60 años del terremoto de 1960 y a 445 años de 1575 ¿Cómo vamos a utilizar la memoria? Cuáles seran los desafíos para las conmemoraciones futuras?
¿Por qué
los desastres
no son
naturales?
Los desastres no son naturales
Aunque muchos aún hablan de desastres naturales a la hora de referirse a una emergencia gatillada por un evento extremo originado en la naturaleza, lo cierto es que los desastres son la causa de una amenaza natural que genera un riesgo. Este riesgo asociado al nivel de vulnerabilidad de la población afectada, son los factores que determinan el nivel de impacto de un desastre.

Estos impactos pueden presentarse tanto a nivel social, económico y/o político. Es decir, están asociados a las condiciones del territorio y las particularidades de la comunidad que lo habita. Los desastres son una prueba de la vulnerabilidad de los países, tienen un grave impacto en el desempeño económico y el bienestar social por la pérdida de infraestructura, capacidad agrícola, servicios básicos, vivienda y deterioro del medio ambiente, y porque afectan la calidad de vida de los sectores más pobres de la población.
¿Qué es
un terremoto
y tsunami?
Terremoto y Tsunami de 1960
La tarde del 22 de mayo de 1960 a las tres con diez minutos un terremoto de dimensiones gigantescas sacudió el sur de Chile durante ocho minutos. Los sismógrafos desplegados por el mundo registraron una inusitada magnitud de más de 9.0, la más alta magnitud medida con registro instrumental desde el advenimiento de los sensores sísmicos para reportar magnitudes de terremotos.
Este terremoto fue precedido por una secuencia sísmica que se inició la madrugada del 21 de Mayo con un sismo de magnitud 8.3, localizado bajo la costa de la ciudad de Lota. Este sismo se sintió con fuerza en la Región del Biobío. La secuencia de sismos precursores fue completada por ocho sismos de magnitudes superiores a 5.8, dos de los cuales alcanzaron una magnitud 7.3 y uno una magnitud 7.8.
El megasismo, cuya magnitud de momento se calcula en 9,5, con una fractura sísmica de más de 1.000 kilómetros, tuvo un epicentro discutido aún por la comunidad científica, que hoy se establece frente a las costas de Lebu. Los registros históricos y de prensa de la época, reportan más de 109 localidades afectadas en el centro-sur de Chile.
Un minuto después del evento principal, un segundo terremoto sucedió a 17 km al sureste y la ruptura comenzó a propagarse hacia el sur a velocidades de 4 a 3 km por segundo.
Veinte a treinta minutos después del terremoto un tsunami de grandes proporciones azotó las costas del sur de Chile desde Concepción a Chiloé. El tsunami expandió su propagación hacia la cuenca del Pacífico afectando zonas tan lejanas como Japón, donde las olas alcanzaron hasta 6.3 metros y mataron más de 139 personas, en tanto que Filipinas, Hawaii y la Bahía de San Francisco en Estados Unidos, sufrieron los efectos del tsunami.
Se estima que la inundación en Chile alcanzó alturas de entre 10 y 25 metros sobre el nivel medio del mar. El tsunami, además, penetró 30 km al interior del Río Calle-Calle. El impacto en las costas del sur de Chile fue muy variado, se reportaron grandes inundaciones y penetraciones de agua en muchas ciudades. Algunos relatos hablan que en Bahía Mansa el agua alcanzó 25 metros, y que hubo cambios en su morfología fluvial, por ejemplo, Puerto Saavedra y Maullín pasaron de un cuerpo de río a un estuario. La pared de agua alcanzó hasta 12 metros en Valdivia arrasando todo a su paso.
Durante este terremoto la costa del sur de Chile experimentó desplazamientos verticales que en algunos sectores estuvieron caracterizados por hundimientos de hasta 2.7 metros, mientras que en otros sectores por alzamientos de hasta 5.7 metros.
La distribución de los cambios geográficos causados por el terremoto permitió que científicos norteamericanos infirieran un plano de ruptura localizado costa afuera, bajo el océano, extendiéndose entre la Península de Arauco por el norte y la Península de Taitao por el sur. Debido al deslizamiento de este plano de ruptura, una franja del fondo marino de 830 km de largo por 90 km de ancho, fue levantada súbitamente hasta alcanzar una altura máxima de 8 metros. Esta enorme franja de terreno empujó una columna de agua provocando la movilización de 280 kilómetros cúbicos de agua (11 veces el volumen del lago Villarrica).
La agitación sísmica del terremoto de Valdivia provocó el desplome de laderas de cerros, el más significativo, el ocurrido en la desembocadura Lago Riñihue que causó el bloqueo del desagüe natural del lago. Este colapso de laderas generó un alzamiento del nivel del lago del orden de 27 metros.
Muchas localidades costeras destruidas tuvieron que utilizar distintas estrategias para recomponer sus asentamientos ubicados sobre terrenos modificados por el efecto conjunto del terremoto y el tsunami. Hubo poblados que se extinguieron como Puerto Toledo en río Maullín, o Toltén Viejo en el río homónimo; también algunas fueron relocalizadas, intentando evitar sectores inundables como Toltén Nuevo o Mississippi, en el río homónimo o Quenuir Alto en el río Maullín. Poblados que se reconstruyen, cambiando su forma urbana original de acuerdo a nuevos agentes de producción y la construcción de obras como Puerto Saavedra en el río Imperial.
Dos días después del terremoto el Volcán Puyehue (Cordón del Caulle) inicia un ciclo eruptivo que se mantuvo por 7 días.
El terremoto causó 2.000 víctimas en Chile y dejó pérdidas directas en propiedades del orden de 550 millones de dólares. En Japón, Filipinas y Hawaii el tsunami mató a 230 personas y pérdidas equivalentes a 125 millones de dólares. 100 localidades del centro-sur del país sufrieron algún tipo de daño.
El terremoto de Valdivia de 1960 fue seguido por una gran cantidad de réplicas, incluso, después de transcurrido un año del mega-sismo ocurrieron 56 réplicas con magnitudes entre 5.6 y 7.5. Este terremoto liberó 25 veces más energía que el terremoto del 27F.
Fuentes: (1) Patricio Winckler, académico de la U. de Valparaíso e investigador CIGIDEN, realizó estudios en terreno en más de 43 ciudades del sur que fueron azotadas por el tsunami de 1960. (2) Gabriel González, académico de la Universidad Católica del Norte y subdirector de CIGIDEN, realiza investigación sobre terremotos y procesos tectónicos en general en zonas de subducción.