Petroglifos y luces en el cielo
En la zona de Purén, en la ribera del río Nahuelco en el sector de Pangueco, existen vestigios arqueológicos que podrían datar de unos 10 mil años. Estos petroglifos han estado asociados a fenómenos atmosféricos inusuales ya desde el siglo XVII, según crónicas españolas que refieren apariciones movedizas de luz y fuego en el aire sobre estas figuras. Esto incluso habría ocasionado daños en techumbres y piezas de artillería del fuerte de Purén, debido a los torbellinos generados, acompañados de truenos y relámpagos.

Relatos mapuches también refieren una estrella descolgada del cielo y la aparición de seres que amenazan con recurrir a los Pillanes del volcán Llaima en caso de que los hombres se alejen del bien. Esto coincide con una lluvia de meteoritos registrada en 1640, que coincide con la fecha de las crónicas españolas.

Este fenómeno se habría repetido durante el megaterremoto de 1960, según testimonios locales que reportaron cortes de luz en Purén y relámpagos resplandecientes, así como la caída de un objeto o espectro lumínico sobre los mencionados petroglifos. Su caída estuvo acompañada de un viento cálido y huracanado, para luego desaparecer en dirección al Llaima.