El alcalde que logró escapar
Luis Damann Asenjo era una de las cinco personas que estaba en la estación de ferrocarriles de Valdivia. El flamante nuevo alcalde del Partido Radical aún saboreaba la victoria por sobre Leonardo Momberg Westermeyer, que figuraba como su contendor más fuerte, cuando se le movió el piso.

Aquel día, por insistencia de su esposa, el jefe comunal debía cancelar un pasaje a Santiago. Las condiciones para viajar no eras las mejores, considerando que un fuerte sismo ocurrido 24 horas antes en Concepción había activado las alarmas en el sur.

De seguro el alcalde tenía esa advertencia en mente al momento de ser atendido en la ventanilla. Logró cancelar su pasaje, cuando en cosa de minutos, se desató el infierno. De quienes estaban en el recinto fue el primero en arrancar. Vio como una segunda persona también logró huir, mientras que una tercera murió aplastada por un trozo de chimenea; y una cuarta, quedó inválida.

Escapó por la puerta norte. Era de fierro y en ella había quedado atrapada una mujer. Suplicaba por ayuda cuando logró rescatarla a tirones de entremedio de los escombros. Como pudo la llevó a la calzada. La tendió en el pavimento y le puso su abrigo como cabecera. Debieron ser minutos de euforia y confusión, porque no se había dado cuenta que estaba auxiliando a la esposa de uno de sus amigos, el mismo que minutos después pasaría por el lugar preguntando por su señora.

Como Hiroshima, Valdivia se había vuelto irreconocible. Damann dice que el panorama era solamente comparable con la huella dejada por una bomba atómica. El polvo y la tierra estaban por doquier. Solo se escuchaban gritos y lamentos, mientras un joven intentaba sacar su automóvil de las inmediaciones de la estación, que agrietada era una amenaza latente de derrumbe.

Aquellos momentos serían recordados en misivas posteriores, las mismas donde también daba cuenta de cómo debió iniciar la titánica tarea de reconstruir la ciudad. No había edificio municipal, por lo que los funcionarios debieron deambular por varios recintos educacionales. Y mientras se lograban avances significativos como por ejemplo volver a contar con luminarias en la vía pública (fueron 1.400 de Mercurio), se le ocurrió la idea de crear una biblioteca.

Luis Damann Asenjo tuvo cuatro períodos como regidor, entre 1941 y 1953, antes de ser elegido alcalde el 3 de abril de 1960. Ejerció hasta el mayo de 19 de mayo de 1963, siendo sucedido por Jorge Sabat Gozalo del Partido Socialista. Actualmente en Valdivia hay una avenida que lleva su nombre.

(“La Isla del Alma Mater. Historia testimonial de una universidad”, Pelusa de Van de Maele, 1996)